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Redacción Cultura, 12 feb (EFE).- Ahora que el “playback” no constituye un demérito sino una exigencia colateral en el desarrollo de artificios extramusicales, la muerte de Whitney Houston recuerda un linaje de artistas en el que la magia iba en el ADN y en la glotis y en el que una voz desnuda podía estremecer a una nación.
Una de esas grandes ocasiones llegó, irónicamente, en una jornada como la de hoy, hace 24 años. Fue el 2 de marzo de 1988 en la memorable trigésima edición de entrega de los premios Grammy, en la que también actuó Michael Jackson.
Houston había publicado con notable éxito de ventas sus dos primeros discos, su debut homónimo en 1985 y un segundo LP titulado simplemente “Whitney” (1987), y había hilado siete números uno consecutivos, con éxitos como “Greatest Love of All” o la jovial “I Wanna Dance With Somebody”.
Pletórica de forma, llegó enfundada en un vestido blanco y eclipsó a todos, sin apenas moverse del sitio, con su soberbia interpretación de “One Moment In Time”, el tema que compuso Albert Hammond para el disco conmemorativo de los Juegos Olímpicos de Seúl.
No fue, ni de lejos, la única actuación significativa para esta artista, que llevaba la música en los genes. Hija de la cantante Cissy Houston, prima de Dionne Warwick y ahijada de Aretha Franklin, el camino de aquella joven formada en coros de góspel sólo podía estar en la música.
Otra de sus actuaciones para la historia sucedió en 1991, durante la final de la Copa Super Bowl de EEUU. En los coletazos finales de la Guerra del Golfo, con los ánimos patrióticos de los estadounidenses en plena efervescencia, Houston fue elegida para la tradicional interpretación del Himno Nacional.
Ese momento de terrible tensión y enorme responsabilidad en el que otros artistas con grandes voces han naufragado, ella, vestida con un chándal, convirtió su interpretación en la única versión del himno que logró ser un éxito de ventas en EEUU.
Convertida en la novia de América, solo restaba trasladar esa imagen al cine. Así llegó “The Bodyguard”, con la película que protagonizó junto a Kevin Costner, y cómo no, con el disco que la aupó definitivamente a los altares de la música, el primero que vendió más de un millón de copias en su primera semana a la venta.
Esta banda sonora, que se mantiene como la más vendida de la historia, despachó 48 millones de copias, con temas como “I Have Nothing”, “Run To You”, “Queen Of The Night” y sus versiones de “I’m Every Woman”, de Chaka Khan, y por supuesto, de “I Will Always Love You”, una canción de Dolly Parton que en el imaginario colectivo quedará como “Su Canción” y, para muchos, como “La Canción”.
Desgraciadamente, para una estrella que tocó el cielo, quizás los siguientes pasos solo podían llevarle más abajo. Su controvertido matrimonio con el rapero Bobby Brown la convirtió en motivo continuo de escarnio público y ni sus posteriores incursiones cinematográficas ni sus discos sucesivos tuvieron la misma repercusión.
De la quema, solo se salva “My Love Is Your Love”, grabado en 1998, con una producción moderna y temas como “Heartbreak Hotel” o “It’s Not Right, But It’s Ok”, además del morboso aliciente de disfrutar, por fin, de un mano a mano entre Houston y Mariah Carey, la única diva que había logrado pisarle los talones.
Después de aquello, su adicción a varias sustancias estupefacientes se hizo patente. Cuando Houston era noticia, tenía más que ver con la crónica de sucesos que con lo musical.
Hubo varios intentos de recuperación infructuosos, coincidentes con los lanzamientos de “Whitney Houston: The Ultimate Collection” (2007) o el más reciente “I Look To You” (2009), pero incluso esta gira hubo de verse interrumpida constantemente.
En una de sus canciones más aplaudidas, cantaba Houston: “Si no te tengo a ti, no tengo nada”. Afortunadamente, tras su marcha quedarán la historia, sus canciones, el recuerdo de su voz y una trayectoria brillante que la convirtieron, con 415 premios, en la artista más galardonada de todos los tiempos. EFE
Biografía
Whitney Houston, la diva afroamericana de los años 80 y 90 fallecida ayer en un hotel de Los Ángeles (EE. UU.) a los 48 años, fue una de las voces más cálidas y aterciopelada de la música, pero su atormentada vida sentimental y las drogas resquebrajaron ese don portentoso.
Nacida en Newark, New Jersey, el 9 de agosto de 1963, Whitney Houston alcanzó el éxito con “I wanna dance with somebody”, pero fue su “I will always love you”, la canción que irá siempre unida a ella. Fue el tema central de “El guardaespaldas” (“The Bodyguard”), la exitosa película que protagonizó junto a Kevin Costner.
Sofisticada, elegante y muy esbelta, fue la intérprete de rhythm and blues (R&B) que más discos vendió con su potente, y a la vez, sensual voz, con la que interpretó desde soul, gospel, funky y blues, lo que la colocó desde mediados de los ochenta en lo más alto de la música y le valió ser galardonada con seis premios Grammy.
Su nombre fue recogido en el Libro Guinness de los Récords como el de la artista femenina más exitosa de todos los tiempos por haber vendido más de 140 millones de copias de sus álbumes.
La música la meció desde la cuna: su madre fue cantante de gospel y folk-blues y su padre dirigió un coro mixto de gospel; era sobrina de la cantante Dionne Warwick y pariente lejana de Aretha Franklin.
Una vida profesional luminosa que contrastaba con las sombras de su vida sentimental. Se casó el 18 de julio de 1992 con el cantante de “rap”, Bobby Brown, con quien tuvo una hija (Bobby Kristina) el 4 de marzo de 1993, y de quien se separó tras catorce años de convivencia, en 2006, y se divorció un año después.
“Mi marido era mi droga”, afirmó en septiembre de 2009 ante las cámaras de televisión tras confesar su calvario con las drogas y su anulación como persona durante su matrimonio con Brown.
Solo tenía 11 años cuando empezó a cantar gospel y espirituales negros en el coro que dirigía su madre en una iglesia baptista.
Hizo coros para artistas estadounidenses como Chaka Khan y Lou Rawls mientras trabajaba como modelo.
Sus fotos aparecieron en prestigiosas revistas de moda y consiguió el título a la Mejor Modelo Internacional de 1982.
Fue en 1983 cuando entró por todo lo alto en la industria discográfica: su primer disco, “Whitney Houston”, le dio 40 discos de oro y de platino y fue siete veces consecutivas número uno.
De este álbum se extrajeron sencillos como “How will I know”, “You give good love” o “Saving all my love for you”. Por este álbum consiguió el “Grammy” a la mejor vocalista “pop” femenina” en 1986.
Su segundo LP, “Whitney”, incluía el tema “I wanna dance with somebody” con el que ganó, en 1988, el Grammy a la mejor vocalista femenina de pop (1987). Además, consiguió varios premios “Emmy” y el título de “Artista del Año” de la revista “Billboard”.
En diciembre de 1990 apareció su tercer álbum, “I’m your baby tonight”, cuya gira fue suspendida por la Guerra del Golfo.
Y en 1992 estrenó “The Bodyguard”, de cuya banda sonora se vendieron más 23 millones de copias y el famoso “I will always love you” fue el “single” más vendido en todos los tiempos, número uno durante 14 semanas en la “Billboard” y en las listas de 26 países. Recibió tres premios Grammy.
En 1993, Houston fue la protagonista de una nueva versión de la película “Ha nacido una estrella”.
“My love is your love” salió en 1998; en el año 2000 obtuvo otro Grammy a la mejor interpretación femenina de R&B, por “It’s not right but it’s okay”; y en 2002 sacó su sexto disco de estudio, titulado “Just Whitney”, además de un doble álbum de sus grandes éxitos por los 15 años de su carrera.
En 2002, tras meses de escándalos que eclipsaron el brillo de su carrera, Whitney se sinceró en televisión, en aquella ocasión junto a su marido. Reconoció su adicción a las drogas, que se sentía atraída por ellas y que confiaba en Dios para superar la tentación. Lo hizo una semana antes de que saliera “Just Whitney”.
Fue reconocida con el primero de los premios Women’s World Awards, por su carrera y por haber dejado su nombre impreso en la historia de la música.
En septiembre de 2009 publicó su séptimo disco de estudio, “I look to you”, y cuya gira mundial para presentarlo fue un desastre.
Houston había completado recientemente el rodaje de “Sparkle”, un filme del que se decía que podría devolverla al estrellato.
“Sparkle” se estrenará en los cines de Estados Unidos el 17 de agosto, según confirmó el estudio Sony Pictures.
Las últimas canciones grabadas por la artista aparecerán en ese filme. Una de ellas la canta frente a la cámara y la otra aparecerá durante los títulos de crédito, según la publicación Billboard. EFE


febrero 12th, 2012
Revista Informativa
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Es muy lamentable el fallecimiento de esa gran artista. :,(