Miami- El llamado Rey de la Bachata, Romeo Santos, presentó anoche en Miami Beach su quinto álbum como solista, “Fórmula Vol.3”, en una lujosa fiesta en la antigua casa de Gianni Versace a la que acudieron más de un centenar de invitados especiales y celebridades, entre los que estaban importantes artistas de la música.
“Este es un disco que me llevó tres años y medio hacer. Es un homenaje a la bachata y a mi República Dominicana. ¡Qué viva La bachata!”, expresó Santos al presentar la producción ante un par de centenares de personas.
Entre los presentes estuvieron importantes figuras como los artistas dominicanos Natti Natasha, Toño Rosario y DJ Adonis, Henry y Lenny Santos, compañeros del artista en Aventura, la Miss Universo mexicana Andrea Meza y el estadounidense Prince Royce.
“Celebren conmigo este disco, que aunque sé que es cliché, es el mejor que he hecho. Claro, el mejor hasta el próximo”, afirmó entre risas.

UNA FÓRMULA CON SORPRESAS
Como lo indica su nombre, la producción completa la trilogía que comenzó en 2011, cuando Santos lanzó “Fórmula Vol.1”, su primera producción como solista.
En esta tercera entrega y a diferencia de discos anteriores, la bachata es la protagonista en cada una de las canciones, incluyendo las colaboraciones sorpresas como “Me extraño”, con el mexicano Christian Nodal, y “Sin fin”, con Justin Timberlake.
El artista presentó también el vídeo de esa última canción, uno de los trabajos más esperados por los romeístas, como se han autodenominado los seguidores de Santos, quienes conocen bien la admiración de su ídolo por Timberlake.
Ambas canciones muestran la disciplina de Santos como compositor y productor, al lograr un balance perfecto entre el pop de Timberlake y el mariachi de Nodal con la bachata.
Aunque él mismo reconoció que había sido “bastante surreal” ver al artista estadounidense producir bachata, pese a que no fue su primera colaboración con una estrella del mundo anglo.
De hecho, mucho antes de que el “crossover” fuese del inglés al español, ya Santos había trabajado con Usher, Drake, Lil Wayne y Nicki Minaj, entre otros.
“Él (Timberlake) cambió la melodía, las letras; compuso, produjo. Hubo un momento en que lo vi en el estudio dirigiendo a mi guitarrista”, detalló Santos.
UN SUPERMÁN MUSICAL
Santos es conocido por llevar una vida sin excesos, pero la satisfacción del momento lo tenía pasado de copas. “Llevo dos horas bebiendo, así que disfruten y emborráchense también en nombre de Romeo”, expresó.
A diferencia de “Utopía”, su disco anterior, en “Fórmula Vol.3” no hay coqueteos con lo urbano. El artista explicó en una entrevista con la revista Billboard que “hay muchos artistas buenísimos en esos géneros. Yo no quería distraer de la bachata y el merengue”.
“La bachata me necesita. Me tenía que poner la capa de Superman para defender a mi cultura”, agregó. Para esa defensa tiene varios aliados, entre los que se destaca Rosalía, con quien canta “El Pañuelo”.
En el merengue “15,550 Noches”, su icónica voz se acompaña con las de leyendas del género como Toño Rosario, Rubby Pérez y Fernandito Villalona.
Aunque en la fiesta en The Villa Casa Casuarina, el hotel boutique que funciona en la antigua casa de Versace en Miami Beach, Romeo Santos cambió la capa por un traje aguamarina de satén.
A sus 41 años, el artista cuyo nombre de pila es Anthony Santos sigue siendo el híbrido perfecto entre su natal ciudad de Nueva York y el Puerto Rico de su madre y la República Dominicana de su padre.
Su conversación es fluida y se mueve entre el inglés y el español sin fronteras. Aunque no es conocido por tocar temas políticos, la canción “Ciudadana” habla de un amor separado por las fronteras.
Es tan hijo como padre. Durante la pandemia, Santos se convirtió en padre por tercera vez. Aunque el nuevo álbum sufrió varios contratiempos, nunca aceptó postergar el estreno más allá de la medianoche del jueves, el día del cumpleaños del su hijo mayor.

MÁS ALLÁ DE LA MÚSICA
Romeo Santos ha tenido pequeñas incursiones en el cine, y muchos de sus vídeos y canciones son a menudo ejercicios histriónicos. Tal es el caso de “Bebo”, en el que hasta suena pasado, o “Nirvana”, una de sus canciones más personales que es una especie de monólogo con Dios en el que habla sobre las injusticias sociales.
Sin embargo, el artista ha comenzado a experimentar como productor de cine y pódcasts. Su primer proyecto fílmico es “Never Look Back”, historia anclada en El Bronx que desarrolla con la productora de Eugenio Derbez para Prime Video.
Además, está desarrollando una serie de ocho episodios para la empresa Audible de Amazon inspirada en la letra de sus canciones.

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