Roma,  (EFE).- Varias regiones de Italia han pedido este sábado al Gobierno poder gestionar de forma autónoma sus reaperturas graduales en esta crisis del coronavirus, después de que el 4 de mayo el país iniciara su camino hacia su desconfinamiento.

El presidente de Liguria (norte), el conservador Giovanni Toti, señaló en una entrevista al diario “Repubblica” que ha llegado el momento de que las regiones decidan sobre sus pasos futuros.

Italia inició su desescalada el 4 de mayo, tras casi dos meses de confinamiento nacional, y el próximo 18 de mayo abrirán tiendas y museos, mientras que el 1 de junio será el turno de los restaurantes, bares, peluquerías y centros de estética.

“Creo que el 18 de mayo las regiones deben volver a ejercer sus prerrogativas y decidir sobre sus reaperturas. Ha terminado el tiempo de las prohibiciones y ha llegado el de la responsabilidad de los ciudadanos”, ha subrayado Toti.

“No estamos pidiendo actuar por nuestra cuenta, sino que el gobierno nos dé pautas y permita que las regiones las apliquen de acuerdo con las necesidades socioeconómicas de sus respectivos territorios”, ha añadido el presidente de Liguria.

Su homólogo en el Véneto, Luca Zaia, miembro de la ultraderechista Liga, ha urgido al Gobierno a dar indicaciones claras sobre qué establecimientos podrán abrir el 18 de mayo, después de que en los últimos días el Ejecutivo esté estudiando si conceder algunos permisos anticipados, ante las presiones por parte de la oposición y dentro del propio Gobierno.

“Los peluqueros, los restaurantes… no pueden saber la tarde del 17 de mayo si van a poder reabrir al día siguiente, no funciona de esa manera. La indicación debe ser clara y programada para que todos nos organicemos”, ha indicado en declaraciones a los medios.

Más cauto se ha mostrado el presidente de la región de Lombardía (la más afectada por el coronavirus), Attilio Fontana, que ha defendido asumir las hipotéticas aperturas a partir del 18 de mayo en base a los datos sobre contagios, para comprobar si ha habido un nuevo repunte tras el desconfinamiento iniciado el 4 de mayo.

“Si las cosas no han empeorado, la hipótesis puede ser abrir pero, si no, tendremos que ser mucho más cautelosos”, ha considerado.

Lo mismo opina el responsable de la región del Lacio, Nicola Zingaretti, que ha observado que la relajación de las normas actuales se adoptará “sobre la base de una evaluación científica”.

“Creo que está mal volver a abrir si hay una duda de un porcentaje de riesgo alto. Es una forma también de proteger nuestro sistema productivo”, ha justificado

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