Buenos Aires,  (EFE).- Cuando el sol dio la bienvenida a una Buenos Aires que suma ya 24 días en cuarentena, los pocos habitantes que pisaron sus calles vacías encontraron algo insólito: las estatuas de la ciudad tenían la boca tapada.

Mafalda, el exjugador de baloncesto Manu Ginobili, la leyenda del automovilismo argentino Juan Manuel Fangio y un largo etcétera amanecieron con sus rostros cubiertos por un “tapabocas” casero como parte de una campaña de la ciudad para concienciar a los habitantes de su uso para prevenir la expansión del coronavirus.

Entre las nuevas medidas que llegan con la ampliación de la cuarentena en el país hasta el 26 de abril, la ciudad de Buenos Aires aprobó la obligación de usar mascarillas en los comercios y transportes públicos de la capital argentina a partir del miércoles.

En una rueda de prensa, el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, puso énfasis en que el Gobierno aprueba el uso obligatorio de “tapabocas” caseros, como los que llevan las estatuas, y en la necesidad de reservar las mascarillas quirúrgicas para los profesionales sanitarios.

DISTANCIAMIENTO SOCIAL EN EL TRANSPORTE PÚBLICO

Además de las estatuas, los puntos centrales del transporte de la ciudad porteña también lucieron un aspecto renovado: Se pusieron pegatinas de huellas que marcan la distancia social recomendada en los andenes del Metro y Metrobus para facilitar que se cumpla el distanciamiento social mientras se espera el tren o autobús.

Esta medida llegó a unas 500 paradas, pero las autoridades locales marcarán de igual manera las más de 5.800 paradas de transporte público que tiene la capital y hasta el momento recomienda dejar “cuatro baldosas” entre persona y persona.

Además, se aumentará la frecuencia del transporte público con el objetivo de distribuir mejor a los pasajeros en distintos vehículos y reducir así el riesgo de contagio.

Con estas acciones, el Gobierno local comienza la nueva etapa de cuarentena, que se extenderá hasta el 26 de abril en todo el país.

La ciudad de Buenos Aires concentra 586 de los 2.208 casos confirmados de la enfermedad en Argentina.

“Cuanto más estrictos seamos hoy, más rápido se podrá salir después”, afirmó el Jefe de Gobierno porteño.

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